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lunes, 1 de junio de 2009

Niñas ¿casadas?

JUN/09


Niñas ¿casadas?

Cuando se debate sobre la conveniencia o no de que las jóvenes españolas puedan abortar sin el consentimiento paterno entre los 16 y los 18 años, existen algunas realidades, respaldas por las leyes, que cuando menos, invitan a la reflexión.

Según el Art. 1 de la Convención sobre los Derechos de la Infancia de la Organización de Naciones Unidas, la palabra "niño/a" se refiere a cualquier persona menor de 18 años de edad. Esta definición se aplica siempre que las correspondientes leyes nacionales no reconozcan específicamente la mayoría legal a una edad inferior. En algunos países esta mayoría de edad puede conseguirse por matrimonio, con lo cual los menores casados dejan automáticamente de estar protegidos antes de los 18 años. La generalización de la condición legal de minoridad hasta alcanzar los 18 proporcionaría una mayor protección de los niños/as ante la explotación sexual.

Matrimonio de menores.

En España, hoy, además de los mayores de edad pueden contraer matrimonio los menores emancipados y aquellos menores a partir de los 14 años que obtengan una dispensa judicial, según se refleja en el artículo 48 del Código civil: «El juez de Primera Instancia podrá dispensar, con causa justa y a instancia de parte, los impedimentos de edad a partir de los catorce años. En los expedientes de dispensa de edad deberán ser oídos el menor y sus padres o guardadores».

¿Debe elevarse la edad mínima para contraer matrimonio? La realidad es que casi cinco mil menores de 18 años (4.965) se casaron en nuestro país en el lustro 1998-2002 del que existen datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística. De ellos,4.453 fueron chicas menores, y 492 chicos menores, por lo que se debe concluir que un 88,5% por ciento de las menores de edad (casi nueve de cada diez chicas) se casaron con mayores de edad. Es más, 71 niñas de 14 años o menos se casaron en España entre 1998 y 2002.

Son datos reales pese a que existe «una garantía judicial», porque en todo caso «deben ser oídos los padres o guardadores» antes de que el juez apruebe la dispensa para el matrimonio del menor. Contra esta dispensa, se puede recurrir ante la Dirección General de Registros y Notariado, que normalmente ratifica la decisión judicial. En ámbitos políticos existen propuestas de elevar la edad mínima para contraer matrimonio, que la dispensa se pueda conceder a partir de los 16 años, y que se mantenga la intervención judicial.

Relaciones sexuales de menores.

La edad de consentimiento define el momento legal a partir del que una persona puede prestar su consentimiento voluntario para mantener relaciones sexuales con otra persona. Esta edad legal varía de un país a otro.

El Código Penal de España establece la edad de consentimiento a los 13 años, a partir de esta edad los menores pueden mantener relaciones sexuales con adultos, pero, eso sí, siempre y cuando sean consentidas por el/la menor. En Maldivas no existe ninguna ley que regule la edad mínima de consentimiento. La legislación de Canadá penaliza las relaciones sexuales de adultos contra menores de menos de 14 años, cualquier actividad pornográfica es ilegal si los participantes tienen menos de 18 años. En algunos países en los que no son capaces de registrar adecuadamente los nacimientos o en donde abunda la falsificación de los documentos de identidad, fácilmente "se convierte" a un niño en un adulto.

Tanto los niños como las niñas son menores de edad. Esto, que puede parecer obvio es importante recordarlo, ya que muchos países enfocan su legislación de protección contra la explotación sexual de la infancia tan sólo hacia las niñas. El abuso sexual de los niños es generalmente ignorado o minimizado. Por ejemplo, en Tailandia, el texto legal vigente todavía considera que solamente las niñas y las mujeres pueden ser víctimas de abuso y explotación. En la legislación de algunos otros países se contempla un trato diferente a la infancia en función de su sexo. Así, en Jordania, que no cuenta con leyes específicas reconociendo explícitamente el abuso sexual, este delito entraría dentro del de secuestro, y el grado de penalización varía ostensiblemente dependiendo del sexo de la víctima.

La demanda de chicas para ser utilizadas en el mercado del sexo está más extendida. De todas formas, es de sobra conocido que desde hace tiempo ciertos países han sido promocionados específicamente para turistas sexuales que buscan sexo con niños y hombres jóvenes. Estos, conocidos como beach boys (chicos de la playa), abundan en países como Sri Lanka, Kenya, Gambia y República Dominicana. Los chicos también representan una alta proporción del total de víctimas de la prostitución infantil que pueden encontrarse en Europa del Este.

viernes, 1 de mayo de 2009

Hombres/mujeres, diferentes ante la enfermedad

MAY/09

28 de Mayo.- Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer.


Hombres y mujeres, diferentes ante la enfermedad.

Por lo general, hacemos suposiciones superficiales sobre la forma diferente cómo reaccionan hombres y mujeres frente a quejas vinculadas a la salud. Se cree que las mujeres, nacidas para soportar la agonía de un parto, tienen un umbral del dolor más alto, mientras que se suele bromear por la poca tolerancia de los hombres frente a un resfriado. Pero ¿cuántas pruebas sólidas existen sobre las diferencias entre los sexos en la forma en que se ven afectados por la enfermedad?

Se sabe que las mujeres de muchos países tienden a vivir más que los hombres. Las mujeres visitan a sus médicos más, y fuman y beben menos que los hombres. Sus hormonas las protegen además de las enfermedades cardíacas hasta la menopausia. También sabemos que algunas dolencias afectan más a los hombres que a las mujeres, y viceversa. Sin embargo, es relativamente poco lo que se sabe sobre la forma distinta cómo los organismos de hombres y mujeres enfrentan idénticas enfermedades.

Hasta la década del 90, los científicos solían excluir a las mujeres de la investigación médica, incluyendo los estudios de fármacos. Por lo general, se basaban en la suposición de que varones y mujeres "son biológicamente iguales con la excepción de sus órganos reproductivos". Descubrimientos recientes sugieren que los genes, las hormonas y los estilos de vida pueden explicar muchas de las diferencias como que:

- Los ataques cardíacos en las mujeres no suelen producir dolor de pecho y podrían presentar síntomas más difusos e imprecisos. Se manifiestan frecuentemente con síntomas leves o no provocan síntoma alguno hasta que la mujer fallece.

- Las mujeres que no fuman parecen ser más susceptibles al cáncer pulmonar que los varones no fumadores. Ellas también tienden a desarrollar tumores pulmonares a una edad más temprana que ellos, y parecen metabolizar las sustancias carcinógenas de forma diferente.

- Las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de contraer cáncer oral.

- Las mujeres son más proclives a las enfermedades autoinmunes, como el lupus, la artritis reumatoidea y la esclerosis múltiple, en que el sistema inmunológico ataca equivocadamente los tejidos del organismo.

- Algunos medicamentos contra el sida parecen metabolizarse más rápido en ellos que en ellas, que podrían requerir dosis específicas.

- Las mujeres sufren más migraña y dolor de cabeza.

- Los síntomas femeninos de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn -dolencias intestinales que afectan a hombres y mujeres- varían considerablemente en ellas mes a mes y requieren frecuentes ajustes en la medicación.

- Algunas enfermedades mentales, como la depresión, se desarrollan con más frecuencia en mujeres. Otras enfermedades mentales, que incluyen el trastorno por déficit de atención y el autismo, son más frecuentes en varones.

- Los estudios han demostrado que varones y mujeres experimentan el dolor de forma diferente.

Un estudio realizado en Finlandia mostró que las mujeres experimentan síntomas más graves de artritis reumatoidea que los hombres. Los investigadores vieron que las mujeres tenían más dolores, hinchazón y cansancio que los hombres, en idéntica etapa de la enfermedad. Es muy probable que las hormonas jueguen un importante papel en este punto. El estrógeno, la hormona femenina, aumenta la inflamación, lo que exacerba la dolorosa hinchazón de las articulaciones. Las diferencias entre el cuerpo de la mujer y el hombre también tienen que ver. Los hombres tienen mayor masa muscular que las mujeres y músculos más fuertes lo que permite que el organismo funcione de forma más eficiente y reduce la tensión en las articulaciones. En tanto que la distribución del peso de las mujeres es distinta a la de los hombres, en ellas hay más presión sobre las caderas y las rodillas.

Las estadísticas se invierten, de algún modo, cuando de varicela se trata. Si se la contrae en la edad adulta, puede llegar a ser peligrosa. Investigaciones mostraron que los hombres tienen el doble de posibilidades que las mujeres de morir de varicela.

El asma, por el otro lado, es más peligroso para las mujeres que para los hombres. Esto podría tener que ver con las hormonas. Hasta la pubertad, hay más varones que chicas que contraen este mal pero cuando hacen su aparición las hormonas sexuales, las chicas toman la delantera.

La asistencia sanitaria de la mujer representa mucho más que el tratamiento relacionado con los embarazos o la menopausia. Las mujeres tienen mayores probabilidades que los varones de presentar determinados problemas médicos, y es posible que respondan a la medicación de manera distinta que aquéllos. En ambos sexos, un mismo problema médico puede manifestarse con síntomas diferentes. Las razones de que varones y mujeres respondan de forma distinta a enfermedades, medicaciones y tratamientos radicarían en las diferencias de los genes masculinos y femeninos. Los científicos están estudiando genes, cromosomas y células para tratar de entender dichas diferencias.

miércoles, 1 de abril de 2009

Dificultades en el orgasmo

ABR/09


DIFICULTADES EN EL ORGASMO.

¿Qué importancia se debe dar al hecho de no tener orgasmos? Las mujeres no son como los hombres en lo referente al orgasmo y para ellas no parece ser una necesidad universal para disfrutar del coito, aunque esto varía enormemente de unas mujeres a otras. Los hombres en general consideran que el coito sin orgasmo es como jugar un partido de fútbol con resultado 0-0. Pero las mujeres pueden disfrutar del partido aunque no se produzcan goles.

El orgasmo es una experiencia que admite muchas variedades. Cuando ocurre puede ser muy distinto cada vez incluso en la misma mujer. No conocemos los motivos de la existencia del orgasmo. Puede actuar como un refuerzo de las sensaciones placenteras y por tanto animarnos a repetir las relaciones sexuales con la pareja o incluso para nuestro único disfrute. Ser consciente del propio cuerpo y sus respuestas sexuales es algo fundamental para que se produzca. Sea cual sea la razón de la existencia del orgasmo la verdad es que para muchas mujeres es motivo de gran preocupación. Se ha demostrado que la terapia sexual en estos casos es muy útil.

¿Cuáles son las dificultades más comunes del orgasmo?

La incapacidad continuada para alcanzar el orgasmo después de una estimulación sexual apropiada puede ser algo muy preocupante para una mujer y su pareja, especialmente si el orgasmo es la meta de sus relaciones sexuales. La mujer puede experimentar sentimientos de fracaso e inseguridad y también puede llegar a enojarse con su pareja recriminándole que le ha fallado de alguna forma.

Las dificultades para alcanzar el orgasmo se pueden clasificar de la siguiente forma. Pueden ser primarias (aquellos casos que nunca han tenido un orgasmo) o secundarias (han alcanzado el orgasmo anteriormente pero luego ha surgido la dificultad), esto puede ser debido a una situación temporal. La incapacidad primaria para alcanzar el orgasmo es relativamente común y se da con más frecuencia en las mujeres jóvenes aunque esto no significa que son las únicas que la padecen. La capacidad para sentir el orgasmo se va incrementando con la edad y una vez que se ha aprendido raramente se olvida. Circunstancias como las derivadas de emociones negativas y enfados no resueltos pueden afectar negativamente la capacidad y facilidad de una mujer para alcanzar el orgasmo. Igual que la excitación sexual el orgasmo (o la conciencia del orgasmo) puede sentirse en el cerebro (cognitivamente) además del cuerpo.

¿Qué factores pueden influir en las dificultades para alcanzar el orgasmo?

Una mala comunicación sexual, la ignorancia y el miedo, la escasa o inapropiada estimulación sexual, las dificultades en la relación, las experiencias sexuales traumáticas en el pasado, los problemas psicológicos, como la depresión u otras enfermedades mentales, y un estado físico debilitado en general pueden contribuir a que una mujer tenga problemas para alcanzar el orgasmo.

Ciertas condiciones médicas que están relacionadas con el riego sanguíneo y las terminaciones nerviosas del clítoris también pueden estar implicadas en la pérdida del orgasmo. Actualmente se está llevando a cabo investigación médica en este campo. La incapacidad de “dejarse llevar” y permitirse sentir el orgasmo podría contribuir. Las causas de esto podrían estar en el entorno social que impide la expresión biológica del orgasmo (una casa / habitación pequeña compartida con otros miembros de la familia).

Fuese cual fuese el motivo de los problemas que llevan a la mujer a tener dificultades para sentir el orgasmo, sean físicas, psicológicas, sociales o relacionados con su entorno, los efectos sobre la mujer pueden ser muy angustiantes tanto para ella como para su pareja. Además puede tener un efecto profundo sobre su capacidad de funcionar en otras áreas de su vida y llevarla a una crisis en la relación de pareja y en su vida familiar.

Las dificultades sexuales son reales, no son problemas imaginarios y por tanto requieren soluciones reales que se deben buscar para poder superarlas con éxito. Médicos y psicólogos especialistas en sexualidad deben ser consultados.

Los textos utilizados para esta serie de artículos sobre las disfunciones sexuales femeninas han sido extraídos de www.salud-sexual.org la página oficial de la Asociación Española para la Salud Sexual, en donde se puede encontrar más información fiable sobre sexualidad, tanto femenina como masculina. Es posible hacer consultas vía e-mail o a través de un teléfono de atención directa.

domingo, 1 de marzo de 2009

Coito doloroso

MAR/09


COITO DOLOROSO.

Hay muchas razones por las cuales el coito puede resultar doloroso. Asimismo existen diferentes tipos de dolor que pueden darse durante las relaciones sexuales. Los médicos utilizan la expresión dispareunia para referirse a las relaciones dolorosas. Este dolor puede ser profundo o leve dependiendo de la localización del dolor. Las causas de uno y otro pueden ser diferentes.

Si el dolor es profundo durante el coito, las causas, entre otras, pueden incluir diversas enfermedades inflamatorias del aparato ginecológico, infecciones del tracto urinario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual sin tratar como la clamidia. También puede ser la consecuencia de una cierta postura durante el coito ya que algunas permiten una penetración mayor. Si el dolor es leve tiene también muchas causas y es más común. Las mujeres no suelen acudir a su médico para tratar este tipo de dolor superficial y esperan que se resuelva solo. A menudo sirve como motivo para evitar las relaciones sexuales, lo cual puede dañar la relación a la larga. Es cuando se llega a este punto que la mujer decide buscar ayuda. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor, y la zona puede estar inflamada e irritada, aunque no siempre es el caso. Sea un dolor profundo o leve debe consultarse con un profesional para buscar la causa orgánica. Algunos dolores vaginales pueden deberse a las fibras nerviosas en sí que no son visibles. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, e incluso durante actividades diarias como caminar, hacer footing o montar en bicicleta. Cualquier problema que afecte a la piel también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis… Ciertas cremas muy perfumadas, jabones, y polvos de talco también pueden producir irritaciones, igual que la intolerancia a los espermicidas y los condones de látex.

El dolor o el miedo a sentir dolor durante el coito puede a veces desembocar en vaginismo.

¿Qué es el vaginismo?

Vaginismo es lo que los textos médicos describen como “la contracción involuntaria recurrente o persistente de los músculos perineales que rodean el exterior de la vagina” o “el espasmo de los músculos que rodean la vagina causando la oclusión de su apertura y dificultando o imposibilitando la penetración del pene”.

La mujer que sufre vaginismo se siente avergonzada y sufre ansiedad. El vaginismo se puede dar por una variedad de motivos. Generalmente se considera una respuesta condicionada (que se ha aprendido) y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito. Las reacciones fóbicas a esta anticipación de dolor podrían llevar a la mujer a evitar toda relación sexual.

El vaginismo se puede clasificar de la siguiente manera: vaginismo primario, cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal; y vaginismo secundario, cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración sin problemas pero lo ha desarrollado posteriormente. Las causas pueden ser muchas: la creencia que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad (que es algo pecaminoso), abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto o la episiotomía), condiciones dolorosas de la zona vaginal, un primer coito doloroso, problemas de relación, miedo a quedarse embarazada, creencias religiosas estrictas y un conocimiento escaso de la función sexual…

Tratamientos.

Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad. El tratamiento se basa en el principio de educación sexual y el uso de entrenadores vaginales.

Los entrenadores (dilatadores) vaginales están fabricados en plástico y son de cuatro tamaños graduados. Se trata de cilindros huecos con terminaciones redondeadas que permiten llevar a cabo el tratamiento de forma suave y progresiva. Se comienza utilizando el más pequeño y poco a poco se va subiendo el tamaño hasta que se consigue introducir el tamaño más grande fácil y cómodamente. Algunas mujeres no se sienten cómodas con estos aparatos y prefieren usar sus propios dedos para esta terapia lo cual es perfectamente válido. El índice de éxito es muy elevado.

Las razones psicológicas que dan como resultado el vaginismo deben ser tratadas. El énfasis del tratamiento no debe centrarse sólo en el espasmo vaginal, puede incluir técnicas de relajación, el uso de imágenes (imaginar una cierta situación), ejercicios de tipo pélvico y programas de entrenamiento cognitivo. El enfoque cognitivo tiene como meta reducir la ansiedad y reemplazar las creencias desarrolladas a partir de malentendidos sobre el sexo y la sexualidad, por otras que tengan una base anatómica, fisiológica y psicológica. Trata de corregir suposiciones básicas e incorrectas que forman parte de los sentimientos erróneos que muchas personas tienen sobre el sexo.

El programa de tratamiento se hará a medida de que cada paciente y sus necesidades. El terapeuta le explicará cada paso, su papel es el de facilitar y guiar a la mujer para que se implique en su propio tratamiento, para que eventualmente pueda tomar el control de su propio cuerpo.